Un exobispo de Orán, Argentina, que se desempeñaba como asesor en El Vaticano, fue suspendido en sus funciones en el marco de una investigación por abuso sexual. Gustavo Zanchetta, de 54 años, había renunciado al obispado a mediados de 2017 bajo el argumento de tener malos vínculos con sus sacerdotes y por ser "incapaz de gobernar al clero".

No obstante, para la comunidad su salida fue confusa. No celebró una misa de despedida, como era de esperar, y emitió una declaración que decía que había estado sufriendo un "problema de salud" durante un tiempo y que necesitaba irse inmediatamente para hacer un tratamiento. El papa Francisco aceptó su dimisión pero le creó un cargo en la Santa Sede en la oficina de administración financiera.

Alessandro Gisotti, portavoz del Vaticano, declaró a Associated Press que mientras dure la investigación, Zanchetta "se abstendrá de trabajar" en el puesto creado para él. Asimismo, el funcionario señaló que la designación se dio previamente a que surgieran las denuncias. "En el momento de su renuncia, hubo acusaciones contra él de autoritarismo, pero no hubo acusaciones de abuso sexual", dijo.

LA DENUNCIA Y LA SOSPECHA

El periódico argentino El Tribuno, de la provincia de Salta (donde se encuentra el obispado de Orán), sostuvo a fines de diciembre que las acusaciones de abuso sexual se conocían desde el comienzo dentro de la Iglesia. Los hechos habrían sucedido en el marco de un seminario creado por el propio Zanchetta.

Cabe recordar que el exobispo se había ido de la diócesis de Quilmes con denuncias similares. Sin embargo, esto no fue tenido en cuenta por Francisco, que lo designó en un nuevo Obispado en 2013, su primer año de pontificado.

Asimismo, los sacerdotes que revelaron estos casos fueron trasladados a otras regiones, se presume que a modo de castigo. Incluso el nuncio Emil Paul Tscherrig, quien elevó las denuncias, fue removido de su cargo.

Este caso se suma a varios escándalos sexuales en la IglesiaCatólica que han manchado a la institución durante los últimos años. Pocos meses atrás, cobró relevancia el del excardenal Theodore McCarrick, de Washington, EE.UU. que fue apartado en julio. En América Latina, el foco estuvo puesto recientemente en Chile, país que el papa visitó a principios del año pasado.