Seis consejos para mejorar la rutina de tus mascotas

Seguí estos consejos para crearle un excelente rutina diaria a tu perro.

Seis consejos para mejorar la rutina de tus mascotas

Miércoles, 05 de Diciembre de 2018

Entretenimiento

Mucho se ha escrito sobre los hábitos y las rutinas positivas de las personas pero, ¿qué pasa con las rutinas de nuestros animales? Desde que domesticamos perros y gatos salvajes, ¿alguna vez nos surgió la duda? ¿Son las rutinas que desarrollan las adecuadas para vivir en sociedad?

Estas son las preguntas que se hace el portal Experto Animal, web donde encontramos consejos que pueden aportarle una excelente rutina a tu mascota.

Horarios concretos

Seguir unos horarios concretos a la hora de realizar los paseos, poner la comida o a la hora de salir a jugar, será fundamental para que nuestro perro muestre una conducta estable y calmada. De forma instintiva, los perros saben a qué hora les toca comer y cuándo deben reclamar a sus dueños salir a pasear. Cumplir con sus necesidades básicas de forma ordenada te ayudará a organizar tu vida y la de tu mejor amigo.

Habilidades caninas, adiestramiento y estimulación mental

Enseñar a nuestro perro las órdenes básicas de adiestramiento será fundamental para su seguridad y para una mejor comunicación con él. No obstante, una vez aprendidas, muchos propietarios dejan de trabajar con sus perros. Este es un grave error.

Es muy importante señalar que proporcionar a nuestro perro estimulación mental es indispensable para que sea feliz y su cerebro esté constantemente estimulado. Podemos emplear juguetes de inteligencia (de tipo tablero) o el kong, pero lo cierto es que también es importante trabajar las diferentes habilidades caninas, más conocidas como trucos. Un perro que trabaje de forma diaria con su cuidador será mucho más feliz y sabrá relacionarse de forma mucho más positiva con él.

La socialización diaria

Seguir una correcta rutina de socialización con otros perros y personas es fundamental. Desde sus ancestros, el perro conserva su naturaleza social que se basa en la jerarquía entre los miembros de una manada. Todos los grupos, familia humana o animal, cuenta como manada. Sabemos que lo que aprenden en la etapa de socialización del cachorro hace que se adapte mejor a los diferentes cambios de ambientes y de esta forma aprende a tolerar su papel secundario frente a su líder humano. Todos los perros deberían poder relacionarse diariamente con otros individuos, independientemente de su especie. Los perros que no hayan sido correctamente socializados pueden sufrir problemas de conducta en su etapa adulta como miedo, reactividad o introversión.

Cuidado con tu perro

Los animales adoptados en su etapa adulta suelen tener una personalidad definida frente a otros animales y/o personas, por eso recaerá en su nuevo cuidador la readaptación al medio social que le toca vivir. El hábito de un perro de llevarse bien con personas y animales le abrirá las puertas a casi cualquier hogar y a una vida larga y feliz. Siempre que no sea posible llevar a cabo una vida normal, recuerda que puedes acudir a un especialista.

Aunque tu perro no sea adoptado, una mala experiencia o una mala socialización puede convertirle en un perro agresivo o reactivo con otros perros y/o personas o entorno. Este tipo de conductas generan tensión en la familia y dificultan la socialización diaria, ya que no podemos llevarlos a cualquier sitio, limita sus libertades y puede conducir a una frustración por parte de los dueños. Debemos trabajar intensamente en éste punto.

Tiempo de juego

Todos los perros deberían poder disfrutar de, al menos, 15 o 30 minutos diarios de diversión en libertad, como por ejemplo, jugar a pelota con él o arrojar palos. Este hábito es básico para ayudarles a liberar el estrés y enriquecer su día a día de forma positiva.

No obstante, los perros deben aprender a diferenciar lo que es jugar y lo que no lo es. Prácticamente todos los perros destrozan algo de valor para sus dueños en algún momento de su vida, especialmente cuando son cachorros. No debemos dejar que esto sea una conducta habitual. Ellos deben aprender a reconocer sus juguetes y los que nunca lo fueron, ni lo serán.

Para erradicar este hábito es fundamental interpretar por qué lo hace: si es porque lo dejamos solo 12 horas al día, puede hacerlo para llamar nuestra atención. Algunos perros prefieren ser reñidos a ser ignorados. También puede ocurrir si no tiene suficientes juguetes.

Lo ideal es que los perros disfruten de una modalidad de juego activa en el exterior (pelota, fresbee, running) y que dentro de casa puedan juguetear con los distintos mordedores y peluches. Reforzarle positivamente cuando los utilice será fundamental para que entienda que debe utilizar estos instrumentos y no nuestros zapatos.

Aceptar momentos de soledad

Cuando se trata de cachorros, aceptar los momentos de soledad como hábitos y rutinas positivas para el perro suele ser más difícil. Antes de llegar con nosotros, el cachorro fue separado de su madre y hermanos y, aunque sabemos que es complicado para nosotros y para él, el pequeño debe aprender a estar solo y superar la famosa ansiedad por separación. Para ello, empezaremos dejándole solo pequeños períodos de tiempo y de esta manera, fortaleceremos su confianza y tranquilidad emocional.

Eso sí, ningún perro debe estar condenado a la soledad, recordemos que ellos son animales sociales que viven en manadas, por lo que la compañía es necesaria. Si ellos son conscientes que únicamente estarán solos por un período de tiempo, (nunca superar las 8 horas de soledad) la respuesta a este hábito nunca será negativa. A la larga, llegarán a distraerse solos, ya sea jugando, durmiendo o mirando por alguna ventana, con la suficiente tranquilidad de que volveremos y no, que fueron abandonados.

No obstante, si dejamos a nuestro perro solo demasiadas horas pueden aparecer algunos problemas de comportamiento, como destrozos, aullidos o escapismos. También pueden aparecer si no cumplimos correctamente con las necesidades básicas de nuestro compañero.

Paseos adaptados a su ritmo

Dentro de los hábitos y rutinas positivas para el perro encontramos también el momento del paseo. Como sabrás los perros necesitan salir al exterior para hacer sus necesidades, pero también para seguir relacionándose con otros perros y personas. Es una parte fundamental de su día a día e imprescindible para que tengan una vida feliz.

Además, durante el paseo los perros se relajan olfateando objetos, orines y plantas de todo tipo. Permitir esta conducta es muy importante, eso sí, siempre que nuestro perro tenga las vacunas al día. De no ser así, puede ser susceptible a enfermar.